He creado este premio para repartirlo por los blogs y canales youtuberos que más me gustan: Con él va una sola pregunta:
¿Qué cosas te gustan?
Puedes poner dos, tres, veinte o las que quieras, pero tienes que acompañarlas de una imagen :)
Esta es mi lista particular de cosas que me gustan:
| Los globos | Las manualidades (¡de lo que sea!) | Leer | | Los críos (los que se hacen querer, los repelentes los aborrezco) | Los cambios de look | | Los unicornios | Las palomitas | Maquillaje (en general) | | Dormir, dormir y dormir (A poder ser con poca ropa y muchas mantas) (Y Diego jajaja) | Tropical teal (El color más bonito del mundo mundial) | La fotografía como método de relajación, de escape y de vida. | Estas son todas las que me han salido de una sentada, seguro que si dejo pasar el tiempo me iré dando cuenta de más cosas que me gustan, pero bueno, once están bien, ¿no? Como he puesto once cosas pues daré este premio a los -también once- blogs que más me gustan, a los que más me gusta entrar por la razón que sea y con los que, si me acuesto sin echarles un ojo, me siento mal. Aprovecho para decir con esto que aunque a veces no comente, sigo al otro lado de la pantalla :) Estos blogs son (los links se abren en nuevas ventanas): Entre brochas y paletas Wayaiulandia La Vida de Juliette - Su respuesta aquíUn Café y Desahogo - Su respuesta aquíBaby PatriCocer y CantarMusirili Make UpEl Rinconín de NiskyThe Toxic Vanity - Su respuesta aquíTrihia's Make Up SiteKawaiinize Your World Si tenéis canal de Youtube y preferís hacerlo en vídeo estaría genial. Espero que os animéis a hacerlo, conforme vayan saliendo los premios iré editando esta entrada para que estén a la vista de cualquiera que entre :) Besinos a todas las que estáis al otro lado, ¡y en especial a las nominadas! :) Edito 7.3.12: Auxi también ha querido hacerlo, ¡os dejo su respuesta aquí!
Como toda globera y aficionada a las manicuras, tengo que rendir homenaje a mis pequeños, y la mejor manera que he encontrado es esta: hacerme una manicura estampada con el modelo de mis globos favoritos.
El día de mi cena de despedida, mis jefes me hicieron un arco de globos con ellos (precioooosooo), así que creo que está claro lo mucho que me gusta :) El modelo se llama Polka Dots, de la marca Qualatex (sí, los globos también tienen marcas, pero esta historia la dejamos para otro día con un café). En principio sacaron estos colores de la foto, aunque después vino la versión "cristal" (con acabado traslúcido) y nuevos colores.
Aun así, mi favorita sigue siendo la original, son colores que combinan perfectamente entre ellos y que dan una sensación fresca y juvenil (yo tendría que haber estudiado publicidad, cómo lo vendo, hay que ver jajaja).
Yendo al tema, la manicura es bien sencilla: Como siempre, antes de nada preparamos nuestras uñas empujando las cutículas, limando y puliendo las uñas, y aplicando un esmalte base para protegerlas. Después seleccionamos los colores que queramos, en mi caso irá una de cada color. Aplicamos dos capas y una vez ya estén secas vamos con los lunares. (Como veis mis esmaltes amarillo y rosa no coinciden con el del globo, pero es lo más parecido que tengo actualmente. Hago desde aquí un llamamiento a todo aquel o aquella que quiera mantenerme contenta por las razones que sean y le insto a que me proporcione los colores adecuados jaja) Como siempre os digo, para los dibujos que hagamos sobre las uñas podemos utilizar o bien palillos, o bien los esmaltes con la punta especial para dibujar (os los enseño aquí). En principio hice los lunares más pequeños, pero me parece que queda más graciosa (y chillona jaja) con unos buenos topos que se vean desde lejos. Esto ya es al gusto, claro. Cuando estén secos, una o dos capas de top coat ¡ y a dejar las uñas volar ^ ^ !
Yo no le veo mucha dificultad a este diseño, de hecho creo que lo más pesado es esperar entre capa y capa para que sequen ¿qué me decís? ¿lo veis complicado?
Os animo a que probéis a hacerla, queda la mar de simpática y llama mucho la atención, (¡lo prometo!)
¡Besotes de helio y cintas de colores! ¡Que tengáis un día 10!
La arcilla polimérica es un tipo de arcilla que está compuesta por partículas que al calentarlas se endurecen. Se comercializa bajo diferentes marcas, y con multitud de colores diferentes. Las dos marcas más conocidas son Fimo y Sculpey, siendo más popular en Europa la primera, y en América la segunda. Con este material se puede hacer cantidad de cosas: detalles para bodas, bisutería, adornos para casa... el límite lo ponen tres cosas: la imaginación, la habilidad manual, y por supuesto, la cantidad de arcilla que tengamos jaja.
Si estáis empezando con este material, os daré unos consejos básicos para que los tengáis en cuenta a la hora de hacer vuestras manualidades. Espero que les saquéis provecho :) Al comprar el material - Cada vez más tiendas de manualidades, de las de toda la vida, tienen también disponible Fimo o Sculpey. En mi caso compro la arcilla en Colores del Principado, una tienda de pintura y decoración. Si no tenéis a mano una tienda de este estilo, en internet tenéis infinidad de webs diferentes para haceros con el material que necesitéis. Os recomiendo que busquéis vosotros mismos una que os salga rentable por el tema de portes. (Me dicen por el pinganillo que en El Corte Inglés también las venden)
- Para empezar lo mejor es que compréis los colores primarios: cian, magenta y amarillo. Así aprenderéis a hacer bien las mezclas de colores, además de sacar tonos que necesitéis sin necesidad de comprar más cantidad. El blanco y el negro también es muy interesante que lo tengáis a mano.
- Si compráis arcilla polimérica de la marca Fimo, os recomiendo que os hagáis con la línea Soft, pues es mucho más fácil de manejar que la Classic. Y si compráis Sculpey, la mejores son la Premo y la III, por la misma razón.
- Como algo muy recomendable están los cutters, bisturís o cuchillas (como las de la vitrocerámica), para cortar la cantidad de pasta justa y necesaria para las mezclas. Con un poco de imaginación y buen pulso también nos valen para tallar pequeños detalles.
- También puede ser muy útil (aunque no imprescindible) tener a mano cortadores y buriles de diferentes formas y tamaños, así como rodillos de amasado o una máquina laminadora. Recomiendo que las herramientas que utilicéis no sean de plástico, pues estas arcillas en contacto con él lo "derriten". Es algo muy curioso, y aunque no es instantáneo, ocurre. A mi me pasó con un buril de plástico para plastilina, y parecía ¡queso fundido! Manos a la obra - Las mejores superficies para trabajar esta arcilla son de cristal o de mármol. En ellas la arcilla no se pega y es más cómodo el amasado.
- La arcilla viene en bloques algo duros y difíciles de amasar (aunque usemos Sculpey Premo o Fimo Soft), por lo tanto hay que trabajarla antes de empezar a crear. Para ello simplemente iremos masajeando la arcilla con nuestras manos para ir dándole calor. En invierno lógicamente el tiempo de amasado es mucho más largo que en verano, porque la masa está más fría de lo normal.
- Siempre trabajaremos primero con colores claros y terminaremos con los oscuros.
Cocción - Para cocer la arcilla polimérica necesitamos un horno convencional. No vale el microondas. Forraremos la bandeja con papel vegetal o papel de aluminio para protegerla de los residuos que pueda dejar la arcilla.
- Procurad que la habitación donde vayáis a cocer la arcilla, tenga buena ventilación (ver punto siguiente).
- Cada fabricante tiene unos tiempos y una temperatura concreta de cocción. Yo os recomiendo siempre ponerla a una temperatura inferior de la recomendada, y sacarlo un poquito antes de tiempo. Si después de enfriarse la pieza, está todavía cruda, repetimos la operación. Esto es por una razón muy importante, y es que si la arcilla polimérica se nos quema en el horno, emite unos vapores que son tóxicos. A mí se me quemó sólo una vez (con un horno nuevo, no tenía bien pillados yo los tiempos en él) y es una exageración el humo y el olor que desprende.
- Para saber si nuestras piezas están correctamente cocidas, haremos la prueba con una de ellas. La sacamos con cuidado (estará caliente) y con la uña intentamos marcarla por la base (o por un punto en el cual no se vaya a ver cuando esté finalizada). - Si deja marca fácilmente (si se hunde la uña en la arcilla), están crudas. - Si se hunde pero de forma muy leve, y tenemos que apretar bastante para que se marque, la dejaremos enfriar del todo. Una vez fría, probaremos de nuevo y si la uña se sigue marcando, introduciremos de nuevo la pieza en el horno durante unos minutos. - Si no podemos hundir la uña en la masa, es que ya está cocida. Recordad los tiempos y la temperatura que habéis utilizado para futuras ocasiones :)
- Hay que tener en cuenta que una pieza gruesa no tiene el mismo tiempo de cocción que una estrecha. Si nos aventuramos a cocer algo grande, lo dejaremos más tiempo y con menos temperatura que si fuera una pieza pequeña, para que pueda hacerse bien por dentro.
- Una vez nuestra pieza ya esté cocida y fría, podemos pulirla, pintarla y barnizarla. El resultado es espectacular, os recomiendo que lo probéis, cambia totalmente.
Recogiendo - Para eliminar la arcilla polimérica de nuestras manos, de la mesa y de las herramientas, lo mejor, bajo mi propia experiencia, es utilizar un algodón con un chorrito de alcohol de 90º. En las instrucciones y tutoriales que encontraréis por internet suelen recomendar agua con jabón, pero a mí personalmente siempre me deja restos, sobretodo en las manos (uñas y huecos de las huellas dactilares).
- A la hora de guardar nuestras arcillas, lo recomendable es film o papel de plata. Con ello evitaremos que la masa esté en contacto con el aire para que no se nos seque y así estará perfecta para futuros usos. - Acordaos de que es muy importante que no guardéis la arcilla polimérica en contacto con algún plástico, puesto que el día que retoméis la tarea ¡puede que os encontréis con una sorpresa!
¿Habíais probado alguna vez a hacer alguna figura de arcilla polimérica? ¿Qué tal fue vuestra experiencia? Si me he dejado algo en el tintero o tienes alguna duda, ya sabes, ¡teclea teclea!
Imágenes de: polymerartarchive.com cosecha propia :) y catalogosol.com
Lo que vais a leer hoy puede que os haga cambiar un pelín el concepto que tengáis de una historia de amor. Está basado en hechos reales, nada ha sido exagerado ni modificado. Vais a leer la realidad. Espero que al menos os divierta un rato :)
Nos conocimos trabajando: él pedía licencias de apertura de los locales y yo era dependienta de una tienda en la que entró él. Mientras revisaba el papeleo con mis jefes, yo fingía que limpiaba el mostrador. Mi recuerdo de mi táctica para verle no concuerda con la realidad, por lo visto mientras yo creía que era discreta y que le miraba de reojo, el chico me veía con los ojos como un búho mirándole directamente y sin prestar atención a lo que hacía con el trapo. Diego 1 - 0 Nati. En fin.
Ese mismo fin de semana, entre mi enamoramiento repentino hacia aquel desconocido y el alcohol que corría por mis venas, me dediqué a hablar sobre él (y lo guapo que era, y los ojos que tenía, y lo bien que olía su colonia... ay) con todo aquel que pillara por banda. Y "todo aquel que pillara por banda" incluye también al propio chico del que os hablo. No, no le reconocí ni hablándole a la cara, qué vergüenza. No vuelvo a beber. Diego 2 - 0 Nati.
A la semana siguiente, se pasó por la tienda a verme. Yo tenía un gripazo terrible, con sinusitis incluída. Acababa de estornudar cuando me saludó. Me pasé toda la conversación roja como un tomate pensando que tendría un moco fuera. Fue horrible. Diego 3 - 0 Nati. Cuando ya nos habíamos despedido, abrió la puerta y se giró de nuevo para justo pillarme con cara de "¡Pero cómo puede ser tan guapo!". Me metí debajo del mostrador. Soy idiota. Diego 4 - 0 Nati.
Un mes después del primer encuentro, llegó carnaval. Yo era caperucita sin lobo. Ya teníamos nuestros números de teléfono pero aun no había pasado nada, sólo éramos "conocidos". Me hizo una llamada perdida en medio de la fiesta. Yo le llamé, pero no cogía. Le dije a una amiga a voces "¡este tío es tonto, pa' qué me da un toque si luego no coge el teléfono!". Según terminé mi queja alguien me picó en el hombro. Sí, era él. Disfrazado de uno de los Blues Brothers. Adoro los hombres en traje y corbata. Y los sombreros. Ahora imaginaos una Nati colorada hasta la frente y babeando por el traje jajaja Venga, sí: Diego 5 - 0 Nati.
Después de estas anécdotas, siguieron muuuuchas más, y también marqué yo algún punto, lo creáis o no (como el día que se cayó de culo dándole una patada a un balón en la feria jajajaja ¡yo me parto!)
Le quiero muchísimo. Por todas esas cosas que hacen que nos riamos de nosotros mismos, de nuestros errores. Y le quiero porque me apoya, porque se alegra de mis progresos y me ayuda en todo lo que puede. Porque tiene el mismo sentido del humor que yo, porque nos entendemos con sólo mirarnos y porque decimos las mismas frases a la vez sin planearlo. Le quiero porque aunque me ponga enferma que tenga desordenados los canales de la televisión, me encanta tirarme en la cama a verla con él. Y porque le gusta cocinar, la fotografía, las manualidades, las corbatas y las series en versión original. Es mucho más que un novio. Es lo que da sentido a todo lo que me rodea.
Hoy hace tres años que empezamos con esta historia que os cuento, y sólo puedo decir lo que llevo diciendo desde que todo arrancó:
Que esto dure lo que tenga que durar. ¡Pero que dure mucho tiempo!
Espero que os haya divertido mi historia, estaré encantada de leer vuestras opiniones y todas las anécdotas que queráis contarme sobre este tema :)
¡¡Que tengáis un buen día lleno de achuchones y besos!!
Hace poco quise hacer unas magdalenas de higos y queso de cabra. Supongo que me puse a ello porque si me salían bien, sería algo así como empezar a lo grande en esto de jugar a las cocinitas. Imagino que, sabiendo aquello de mi maldición, ya habréis deducido que el experimento quedó en eso: un experimento. Al menos no hubo explosión y no se me quedó la cara negra como en los dibujos de la tele. En fin, después de aquello se me quedó la espinita clavada de las magdalenas... si tan fáciles son, ¿por qué no me salen? ¿Habrá que empezar por lo básico? Pues igual era ese el problema. Así que probé con algo más simple, pero que tuviera algo de chicha. Vamos, que no fueran unas magdalenas corrientes de toda la vida. Veréis: Magdalenas de zanahorias. Receta para torpes (¿alguien más en la sala?):
Los ingredientes son bien básicos, no puede haber queja. Y la preparación... ¡ya me diréis!: - Precalentamos el horno a 180ºC.
- Mezclamos bien los ingredientes en el mismo orden que la lista de la imagen: huevos, azúcar, aceite, harina (mezclada con levadura) y zanahoria.
- Ponemos la masa en las cápsulas para magdalenas y las metemos en el horno unos 20 minutos, hasta que estén doraditas.
- Pinchamos un palillo en alguna magdalena para comprobar que están completamente hechas (tiene que salir limpio).
- Adornamos al gusto con queso Philadelphia.
- Ya está.
- En serio, ya está. No hay más.
Estará mal que yo lo diga pero, por dios, esto parece que sólo me pasa en años bisiestos y tengo que aprovechar el momento: ¡¡¡ESTÁN BUENÍSIMAAAAS!!!
Se preparan en un momento, no se mancha la cocina, y salen un montón de magdalenas dulces, todas buenísimas y preparadas para hincarles el diente :D
También podéis hacer como yo y preparar magdalenas con la mitad de la masa, y con la otra mitad hacer un bizcocho esponjoso, que está igual de bueno, sólo que la presentación es más... rústica, digamos. Ya se ve. Perdió todo el glamour: Hubiera quedado mucho más bonita si la hubiera abierto a la mitad y la hubiera rellenado con el queso, en vez de ponerlo por encima -opinión de mi mamá/experta-. Para la próxima así lo haré, que mi invento de imitar una tarta de nata no me convence nada en absoluto jaja. Si probáis a hacerlas, espero que me lo contéis, ¡salgan como salgan!
A ver si os animáis y le dais una vuelta de tuerca a la receta... que esas innovaciones siempre alegran la vista (y el estómago, claro jaja).
Eso es todo por hoy, ¡que tengáis muy buen día!
Ya sabéis que yo lo de cocinar lo llevo fatal debido a mi maldición, pero aun así intento quitármela de encima como sea, o... vale, al menos disimularla un poco. La parte teórica para mí suele ser bastante sencilla, estoy acostumbrada a ver a mi madre amasando, removiendo, adornando o friendo. El problema llega cuando las cosas entran en contacto con mis manos... sálvese quien pueda. Hoy me ha dado por preparar pan casero. Hay muchas maneras de hacer pan en casa, muchas recetas y muchos ingredientes diferentes para añadirle, vamos, muchas ganas de hacer que lo vea complicado y lo deje de lado ¡pero no! Rebuscando por nuestro querido Google encontré, en varias webs diferentes, una receta para hacer pan sin necesidad de dejar reposar la masa. Es una receta para "empezar a aprender" a hacer pan. A mí me salió lo que veis en la foto, ¿os animáis a probar?
Esta receta en concreto está sacada de De Uvas a Peras. Necesitaremos también un bol de pyrex con tapa. Esto hará que se mantenga la humedad dentro del horno y la masa suba mejor. Ya veréis como la receta es superfácil, sólo tenéis que mirar la foto de mi pan... ¡hasta yo pude hacerlo! - Empezamos mezclando bien nuestros ingredientes en este orden: agua, aceite, levadura, harina y sal.
Acordaos de que es esencial no mezclar la levadura con la sal directamente, porque anularíamos la levadura y la masa no subiría (sería como no haber echado levadura, vaya).
- Cuando la masa sea homogénea, ponemos un poquito de harina sobre la meseta de la cocina y empezamos a trabajar la masa de pan con las manos. Se recomienda darle golpes a la masa lanzándola con fuerza contra la meseta, varias veces seguidas. En mi casa desde siempre se dan cien golpes, no me digáis por qué, que tampoco lo sé jaja. En la receta original no especifican cantidad.
- Damos a la masa forma de bolita, que quede mona y achuchable, ya sabéis :P
- Preparamos la fuente de pyrex, untándola en aceite (con las manos) y echándole un poquito de harina por encima. La tapa de la fuente también debe ir así de rebozada :P
- En el medio de la fuente pondremos la bolita de masa. Espolvoreamos un poquito de harina por encima y para adornarla haremos unos cortes a la masa en forma de cruz, de almohadilla (#) o como os apetezca.
- Ponemos la tapa a la fuente y la introducimos en el horno, que debe estar apagado y frío. Una vez esté nuestro proyecto dentro, ponemos el horno a 200ºC y esperaremos 45 minutos. Abrimos una cervecita y nos ponemos la tele. Esto es básico, claro.
- Cuando falten 10 minutos para terminar la cocción, abriremos el horno y quitaremos la tapa a la fuente. Cerramos el horno y lo dejamos los últimos diez minutitos para que el pan se dore por arriba.
- Cuando el horno haga "¡tin!" o "¡cling!" o lo que sea que hace tu horno, sacaremos el pan y lo dejaremos enfriar.
- Para saber si está bien hecho antes de abrirlo, damos la vuelta al pan y le damos unos toquecitos con los nudillos, como cuando llamamos a la puerta. Tiene que sonar a hueco (igual que la cabeza de alguno/a que yo me sé jajaja).
¿Qué? ¿Tiene buena pinta, eh? ¡Pues eso tiene nada más jajaja!
Me quedé corta con la sal y puaj, qué mal sabe el pan soso...
También subió menos de lo que esperaba, no entiendo por qué razón, las instrucciones están seguidas al pie de la letra. Igualmente, la próxima vez que haga pan casero, dejaré la masa en reposo aunque sea una hora, a ver qué pasa. Ya os contaré, por supuesto :)
¿Os animáis a probar a hacer vuestro propio pan casero? ¿Lo habíais hecho alguna vez? ¿Tenéis algo que comentarme para mejorar la receta o mi maña en la cocina? Ya sabéis que os agradezco toda ayuda :) Ah, y no podía terminar la entrada sin comentar que el pan soso ¡no se tira!. Un poco de Philadelphia y mermelada de arándanos y frutos rojos... ¡y a zampar!
¡Buen provecho! :)
Aprovechando que últimamente tengo las uñas algo más sanas de lo habitual, me animé a hacer una manicura con motivo de San Valentín. Como mucha gente, yo tampoco soy mucho de celebrar esta fecha con mi chico, no porque piense que es algo comercial (al final entre una cosa y otra todo llega a ser comercial, y no me molesta que lo sea, cada uno es libre de elegir si consumir o no) sino porque esto de decir y demostrar lo que nos queremos, lo hacemos los 365 días del año.
Igualmente me parece la excusa perfecta para ponerme en las uñas un par de corazoncitos, espero no morir de sobredosis de almíbar por ello.
Yendo al grano, el diseño es el que veis en la foto.
Pensé en hacer una manicura en tonos rojos, por eso de la pasión y tal, pero me parece más fino algo de este estilo: la mezcla entre rosa bebé y negro... para mí es la mejor elección. ♥ El primer paso para hacer cualquier manicura es preparar nuestras uñas. Empujar la cutícula hacia atrás, limar las uñas y finalmente pulirlas. La lima y la pulidora que veis en la foto las podéis conseguir en Carrefour a muy buen precio, vienen las dos en el mismo paquete y el resultado de las uñas es espectacular. El día que la compré nos quedamos con la boca abierta todos, os las recomiendo de corazón.
♥ Lo siguiente es aplicar como mínimo una capa de esmalte base, esto protegerá a las uñas de los tintes y componentes de los otros esmaltes que puedan hacernos daño, además de alargar la duración de nuestra manicura porque el diseño quedará mejor agarrado. Yo utilizo el azul de Mercadona, que es una base vitaminada.
♥ Una vez seca la base, aplicamos el color que queramos, en mi caso utilizo este esmalte rosa bebé con purpurina fina de H&M (no se vende actualmente). Para este diseño valdría cualquier rosa claro, tenga brillo o no.
♥ Si vuestra manicura terminara aquí, recordad que es muy recomendable utilizar un esmalte transparente para "sellar" el diseño y que nos dure mucho más tiempo. El esmalte que venden con esta finalidad se llama "Top Coat" y casi el 100% de las marcas de lacas de uñas tienen el suyo propio. El mío como veis es de Claire's, barato y funcional.
A la hora de hacer los dibujos ya sabéis que podéis utilizar palillos (mondadientes) o incluso pinceles muy finitos (con los de los bazares chinos se puede hacer perfectamente). Aun así, si queréis invertir en algo más limpio y más cómodo os recomiendo como siempre este tipo de esmaltes que traen un aplicador especial. Los míos son de la marca Yes Love (de los chinos de toda la vida) y de Konad.
Aquí tenéis el detalle de la punta especial de estos esmaltes. El envase en el que viene el producto es de plástico, con lo cual el funcionamiento es muy cómodo: iremos apretando el bote para que vaya saliendo el esmalte por la punta, a la vez que hacemos el dibujo que nos apetezca. Desde que conocí este invento en Londres me parece imprescindible en mi maletín, y ahora que los encuentro en cualquier esquina ¡son mi perdición jaja!
♥ Combinando los colores podemos hacer el diseño que queramos, en este caso, a excepción de la uña del dedo anular, todas llevan puntos blancos a lo largo del borde exterior, versionando una manicura francesa. Y en el dedo anular le daremos el toque fuerte, un corazón negro bien grande que rompa con la inocencia romántica del resto de uñas (hay que ver cómo lo vendo jajaja). Rellenamos el corazón con puntitos blancos para que la manicura entera concuerde, ¡y listo!
♥ Acordaos de terminar la manicuras sellándolas con un top coat. ♥ Recomiendo hidratar bien la zona de la cutícula y el resto de la mano, es bueno para tí y para la estética de las uñas: siempre lucirán mucho mejor en unas manos con buena apariencia. ♥ Muy importante: aplicar siempre capas muy finas de producto, es mejor llevar dos capas finas que una muy gruesa. ♥ Y por supuesto: respetar siempre los tiempos de secado. Por un par de minutos puede pasar de ser la mejor manicura de la fiesta, a un desastre total. Lo sé por experiencia :)
Espero que os haya gustado el diseño, ¡nos vemos en la próxima!
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