¿No os parece que mi pequeña parcela nataliciosa ya necesitaba un cambio de aires?

"Estamos todos hoy aquí reunidos para decir nuestro último adiós a la antigua cabecera..."

     "... que vivió una vida larga e intensa, en compañía de sus pinceles más cercanos y rodeada de sus esmaltes más queridos..."

    Pues nada, he segado un poco y podado los rosales; he sacado un par de plantitas del tiesto y las he plantado en el jardín; he colocado un caminito de pizarra hasta la puerta y al fin, ¡sí, mi pequeña parcela está terminada! 

       Ahora huele a vacaciones de verano, a brisa fresca y limpia, ¡y a helados!

¿Me contáis qué sensación os da el nuevo aspecto del blog :) ?

 
 

   "¿Hola? Sí, eh... hola. Tengo una sombra. Una sombra nueva. O sea no es nueva pero casi, casi lo es. Ah, sí, sí, es mía, es que fue quedándose en el fond... sí, bueno, ella sola no, en realidad todo ha sido por mi culpa, en principio fuimos grandes amig... ya, ya sé. Sí, claro que estoy avergonzada. ¿Cómo? Ah, ¿que hay solución? Doce meses, doce sombr... ¡pero si esto es perfecto! ¡Sí, qué gran idea! ¡Ahora ya sé qué hacer!"

   Y lo típico: luego sonó el despertador.

   En la ducha recordé mis propias palabras hablando en sueños con ese alguien desconocido.

   Más tarde, con el café, volvió a mi mente el tema de conversación y la sombra que había sido mi gran amiga en tiempos pasados.

   Y al salir por la puerta, paraguas y llaves en mano, por fin se abrazaron mis neuronas y ¡sí! ¡ya tengo sombra para rescatar en este mes de marzo!
   Bonita es un rato, ¿verdad? Pues es que pigmenta poquísimo, si quisiera hacerme un buen ahumado con ella podría estar toda la tarde dale que dale, y así, como la pobrecilla no era capaz de cumplir función de sombra útil, se fue quedando en el olvido.

   Entonces ¿cómo es que la rescato? ¿Todavía me quedan ganas de seguir con ella después de ser tan mala? Pues sí, porque es la pareja ideal de mi lápiz Azul Noche de Benecos (os lo enseñaba aquí). Creo que la última vez que les dejé verse y pasar el día juntos fue allá por septiembre, así que ya está bien, ya es hora de levantarles el castigo :)
   Esta sombra la conseguí mediante un sorteo que hizo la conocidísima Gadirroja, ¡primer y último sorteo que gané, dicho sea de paso! Creo que nunca le agradecí como es debido que me enviase estos regalos que me hicieron muchísima ilusión, así que qué menos que incluirla en una de mis entradas, aunque ya sea un pelín tarde, (espero que me perdone :)). Se trata de la sombra nº 448, un azul navy de la marca Beauties Factory, la cual desconocía hasta la fecha y pude probar gracias a este sorteo. Aquí os dejo el link de la página oficial.

   Si os fijáis en la primera foto, se ve que hacia los lados tiene un par de marcas de pasar el pincel por el mismo sitio, y es que las veces que la utilicé siempre fue para lo mismo: fijar mi lápiz de ojos y darle un extra de intensidad al color base. Os prometo que os enseñaré un look con esta sombra, más ese lápiz que os comentaba, que voy a darle mucha mucha caña a la parejita este mes <3


   ¡Y eso es todo por hoy!

¿Vosotras conocíais esta marca?
¿Qué otros productos recomendáis de ella?
¿Y qué rescataríais en este mes?


  ¡Nos vemos pronto, muuuuuuuuuy pronto!


   Recuerda seguirme en:
¡Te espero! <3  
 
 
   En estos días desaparecida han pasado varias cosas:

  • Hemos aprendido que la justicia existe aun, y que la unión hace la fuerza. Hablo por el caso de Toxic Vanity y un grupo de FB sobre nail art que se dedicaba a robar sus imágenes (también una mía, qué halago jaja) y a borrarles la marca de agua para atribuirse, seguramente, la autoría. Al final todo salió bien, ¡final feliz y minipunto para el staff de Facebook!

  • He pillado un gripazo tremendo, (¡¡¡atchuá!!!) que creo que me está marcando los abdominales de tanto toser jajaja 

  • También he flipado con la unión que aun sigue existiendo entre mis compañeras del grupo del reto Disney Classics, son la pera y lo seguiré diciendo siempre, porque me lo siguen demostrando siempre :)
  • cuatro, sí, cuatro. Cuatro años hace que oficialmente empezó todo con el que considero 'amor de mi vida'. Las cosas no han cambiado nada, siguen con nosotros el mismo sentido del humor, los mismos juegos, las mismas ganas de seguir caminando juntos...

    A veces me acuerdo de la primera vez que conocí a su bisabuelo -una persona muy cercana a él y que ya no está entre nosotros- y sus palabras cuando nos presentaron "por mí, eres bienvenida a la familia". Aquella sonrisa y aquella alegría que se sentía en su tono el pronunciarlas aun me crea un nudo en la garganta, y eso que sólo era el principio, porque toda su familia me acogió como una más desde el primer día. Para mí esto también es importante, es más, ¡es un lujo! Y hace que me encuentre más a gusto todavía con él.

    El año pasado dedicaba esta entrada a la luz de mis ojos, a Diego, a mi todo. Este año va por nosotros dos y los que nos rodean, familia, amigos y mascotas incluidas... el conjunto entero que nos hace ser tal y como somos. 
Te quiero, Dieguín. Juntos somos la hostia.



(Nos vemos pronto, ¡disculpad el día pastelón, uno al año no hace daño!)

 
 


   Hoy os voy a contar un secreto. Una verdad enorme que a veces se escucha, quizá de forma muy leve, pero que rápidamente se pierde y se olvida. Hablo en nombre de todas (o casi todas) si me lo permiten, y hablo para todas (o casi todas) de la misma manera:


Nadie nace aprendido
(Y las bloggeras tampoco)


   Muchas veces pecamos de enseñaros manicuras o looks terminándolo todo ahí, la relación parece que empieza publicando el diseño y acaba con vuestros ojos viéndolo. Y ya, fin de la historia hasta la próxima entrada. ¡No! Muchas me darán la razón cuando digo que, en realidad, más que enseñar nuestro trabajo, estamos invitándoos a probarlo en vuestras carnes, porque no hay nada más divertido que llevar esta afición en grupo, así lo creo.

   Hablo por todas cuando digo que nos encanta ver nuestras ideas en vuestras uñas o en vuestros ojos. Y también hablo en nombre de todas si afirmo que el 99% empezamos haciendo verdaderas chapuzas pero ¡de todo se aprende! Nosotras mismas estamos aprendiendo constantemente y metemos la pata tanto como al principio en muchas cosas, no os creáis que es oro todo lo que reluce. Y nadie nos salva de tener faltas ortográficas, días sin inspiración, mal pulso, prisas, mala luz para las fotografías, cansancio e incluso poca gana de esmerarse... Ninguna de nosotras, las que estamos a este lado de los blogs, somos perfectas. ¡Jamás lo seremos! Y como tenemos muy claro esto, queremos que vosotras también os animéis a probar todo lo que os ha llamado la atención, que lo intentéis si os gusta, que no lo dejéis de lado porque creéis que no seréis capaces, ¡sin vergüenza alguna, aquí no hay sitio para cortarse!

   Hago este post porque muchas veces leo (aquí y en todas partes) comentarios -en su mayoría de chicas, por eso esta entrada queda entre nosotras- que cuentan que les ha encantado lo que han visto, pero que no se atreven ni a probarlo en la intimidad de su casa por miedo al fracaso. Y yo digo...


¡Si te gusta, no te rindas antes de intentarlo!


   ¿Y si te saliera bien?
¿Y si descubres que tienes un don?
¿Y si, aunque no te saliera exacto a la imagen en la que te inspiras,
tu resultado también te gusta?

   ¿Y si esta vez sí que puedes hacerlo?

Imagen

  No es necesario que nos enviéis vuestras fotos, aunque por supuesto es algo que nos alegra el día (a mí me ha pasado y es de lo más gratificante), ni abrir un blog, ni publicar abiertamente vuestras imágenes.

 Esta vez se trata de vosotras, de satisfacer vuestras ganas de probar, de crear. De que no desistáis en los intentos si de verdad os gusta esto. De que no os avergoncéis lo más mínimo si os sale un churro a la primera, a la segunda o a la séptima vez que habéis probado. Que disfrutéis de esta afición, que aprendáis y os inspiréis en todas partes. Que crezcáis, aunque sea entre las cuatro paredes de vuestra habitación, y que no os quedéis con las ganas por no haberlo intentado, eso nunca :)



   ¡Espero de verdad que esta entrada os anime a mover vuestros pinceles!

   Y ahora ¡cuéntame!:


   Si tú también tienes un blog, ¿estás de acuerdo conmigo?
¿También quieres animar a tus lectores a intentarlo?

   Y si no
, ¿alguna vez te has cortado por no fracasar?
¿Qué fue lo que dejaste de lado?



   Recuerda que puedes seguirme en:
 
 

   Si a mediados del mes pasado Nati empezaba este reto de Wayaiu, no quedaba otra que apurar el uso de la sombra escogida, para empezar febrero (o sea, para comenzarlo al principio, el día uno) con el producto del correspondiente mes. Pero no, los días fueron pasando, que si exámenes, que si enfermedades, desmayos varios (si me sigues en Twitter o Facebook te sonará) y, en fin, cuando uno se quiere dar cuenta, de nuevo llegamos a la segunda quincena ¡y Nati sin publicar su siguiente sombra rescatada!

   Como ya hemos perdido bastante tiempo (uy, ¡qué cómodo es repartir la culpa con vosotros!) voy directamente al grano. Para el mes de febrero me decanto por un esmalte que tengo abandonado... o incluso más que eso. Pobre.

(Imagen de Wayaiu)


   ¿He dicho pobre? Jum... en realidad se merecía el castigo, y es que los esmaltes de Essence me duran una media de 24 horas, no os exagero. Se me saltan cual ranita, y aparecen en el suelo de una sola pieza, como un mejillón. Y yo mirándolos con la boca abierta. Como anécdota os puedo contar que Diego más de una vez encontró una uña mía en su casa. Esto es intolerable, qué queréis que os diga, aunque el esmalte haya costado unos 2€; los he tenido incluso más baratos y con mucho mejor agarre. Además, con Diego hay confianza pero, ¿y si me salta una uña en... qué sé yo, el dentista? Prefiero no arriesgarme >_<

Imagen
    Lo he utilizado siempre con una base debajo (¡claro!) y con top coat (¡por supuesto!) y nada funciona. Así que, por no dejar que se seque en el maletín, le daré una nueva oportunidad aprovechando este reto tan original. Esta vez no saldrá de casa conmigo, no, se quedará sólo en fotos. Pero ¡ja! ejercerá de fondo para mis dibujillos con pintura acrílica, ¡bieeeen!



   Así es que pronto veréis este azul noche por aquí en acción, con todos esos reflejitos tan prometedores que tiene. ¡Estad atentos!



Y vosotros...
¿Os habéis animado también con este reto? (¿qué escogisteis?)
Y si no, ¿qué producto rescataríais para febrero?
¡Espero vuestras respuestas!


¡Nos vemos prooontooo ❤!
 
 
 
  ¿Os acordáis de mi maldición en la cocina? En todo este tiempo he pasado de utilizar la tapa de una olla como escudo cada vez que frío unos filetes, a buscar nuevas y apetecibles recetas para retarme y (con suerte) sorprenderme de lo que soy (o no) capaz.

    Este caso fue algo extraño, algo así como una receta en cadena:
- Empecé en navidades haciendo la receta del famoso roscón de reyes de Isasaweis, que podéis ver aquí por si aun no lo conocéis: ¡click!
- Ese roscón es de pan y no de hojaldre, así que quise rellenarlo con algo rico. Y por no hacerlo de la clásica trufa o nata montada, fabriqué dulce de leche casero.
- Como sobró un montón (porque al final no lo rellené y dejé el dulce en cuencos para que cada uno se fuera sirviendo a su gusto) busqué cómo darle salida al sobrante (no era plan de darse el atracón a cucharadas... ¿no?... ¿no?... ¿no?)

   Así aparecí en el blog de Carmen, donde se explica paso a paso, entre otras mil tropecientas cuarenta y siete recetas diferentes, cómo conseguir un delicioso helado casero de dulce de leche. ¡Y sin necesidad de heladera! Estaba claro que caería esta receta sí o sí.
   Si os apetece poneros manos a la obra con ello, sólo necesitáis... 


¡¡ATENCIÓN!! ¡¡NO SIGAS LEYENDO SI ESTÁS A RÉGIMEN
O SI PRETENDES MANTENER UNA DIETA LIBRE DE HELADO EN DOSIS DE KILO!!

(Bien, ¡yo te avisé!)


   INGREDIENTES: (según la receta de Carmen):

  -  500 gr de dulce de leche
  -  2 tazas de leche
  -  200 ml de nata para montar (¡no la de cocinar!)


   PREPARACIÓN:

  - Punto uno: Calentar el dulce y la leche removiendo hasta que los dos ingredientes queden bien mezclados. Dejar enfriar.

  - Punto dos: Montar la nata. Tiene que estar bien fría para que se suba mejor y más rápidamente. Se bate con una batidora hasta que, al inclinar la fuente donde la estemos batiendo, la nata no resbale sino que se quede con forma fija en el fondo (truco cortesía de Mamaliciosa ^-^).

   - 
Punto tres: Unir "Punto uno" con "Punto dos" y remover bien para que quede muy bien hecha la mezcla. Poner en una fuente y meter en el congelador.

   - Punto cuatro: Dos horas después, y con la ayuda de un tenedor, picar y remover la mezcla para deshacer los cristales que se van formando. Volver a meterlo al congelador.

   - Punto cinco: Rehacer el punto cuatro. Y así una vez más, o dos, o las que creamos convenientes según vayamos viendo el estado del helado.



   ¿No es más que fácil? Claro, así cómo no me iba a animar jajaja


Si agudizáis la vista, la menda os saluda desde la cuchara :)


   Solo está buenísimo, de rechupete, de caerse para atrás... pero aun así mamá preparó frixuelos/frisuelos/fisuelos/fixuelos/feixolos/filloas (lo que tiene el asturiano, que no nos decidimos por un nombre) y pusimos el helado como acompañamiento. La mezcla ya fue espectacular. Y con sirope de chocolate puessss... para qué contaros. Yo creo que a estas alturas no queda nadie leyendo porque se ahogó en su propia saliva jajaja :)


   Si os parece bien, en futuras entradas os explicaré cómo hacer el dulce de leche de fabricación propia, ya veréis qué cosa tan buena y tan adictiva. Eso sí, ya os advierto de que no me haré responsable de los kilos que engordéis si agarráis el tarro de dulce y os lo coméis de una sentada jajaja

   También tengo ganas de enseñaros qué más se puede hacer en casa con la nata para montar ¿adivináis qué tengo en la mente? :)




   Espero que os haya gustado y que hayáis sobrevivido bien al subidón de azúcar que os he puesto en fotos, ¡nos vemos pronto!




   Recuerda que puedes seguirme en:
 
 


    Somos consumistas por naturaleza, y más por estos mundillos de contagiarnos necesidades y crear "ansia viva" a la de al lado ¿verdad? En ocasiones todas nos hemos dejado llevar por el "yo lo uso siempre y es buenísimo", sin importar si nuestra piel es la misma que la de esa persona, y sin preocuparnos siquiera por si la composición de ese producto es adecuado para nosotros e incluso saludable para cualquiera en general. Desde hace unos meses me surgieron dudas como "¿qué tan buenos son esos productos que mi amiga dice que son espectaculares? ¿de verdad es positivo que una crema dure tanto tiempo abierta?"

Imagen de Wikipedia


    En este vídeo que os adjunto sobre la cosmética bio, se responden y repasan estas dudas y muchas más, de la mano de Glòria, de la web ProductosBio. Sé que a muchas os gustará verlo, que a la mayoría le sorprenderá la cantidad de porquería que nos ponemos en la cara, y que un porcentaje menor seguramente hará oídos sordos por no querer despedirse de sus productos más preciados. Por esta última razón, os diré por descontado que las decisiones que tome cada lector son únicamente suyas, y por tanto yo sólo trato de informaros para que cada uno, ya desde el conocimiento, sepa escoger correctamente y bajo su criterio :)
    Estoy segura de que aprenderéis algo nuevo con este vídeo, así que espero que os guste y que lo disfrutéis. Yo misma hasta tomé apuntes y todo jajaja así que compartiéndolo con vosotros me quedo con la conciencia tranquila, pues este tipo de conferencias son oro puro y merecen correr de boca en boca ¿no os parece?


    Os deseo un día fantástico, ¡nos leemos pronto! ^-^


  Y recordad que podéis seguirme en:
¡Os espero!

 
 


   Algunas ya conocéis esta iniciativa creada por Wayaiu (su post aquí), una idea muy interesante y divertida para sacar del olvido a todas aquellas sombras de ojos que están más que abandonadas y que, aun así, merecen la pena. Seguro que muchas de vosotras (me incluyo) acabasteis utilizando casi siempre las mismas sombras y habéis ido (sin querer, ya lo sé, no tenemos tan mal corazón) dejando de lado a otras que en su momento fueron la repera (uy, ¿esto de "repera" se sigue utilizando entre los jóvenes? jajaja).

   Este juego es para eso, para darles una nueva oportunidad :) ¿os apuntáis con nosotras?
Imagen de Wayaiulandia


   Las normas son sencillas: cada mes se redescubre una sombra (también valen esmaltes, labiales, coloretes...) y se utiliza durante todo el mes tal y como se merece. Además cada participante tendrá que compartir* el nombre o la imagen de dicha sombra en su calendario 2013, para que conste que ésa será la que tenga su "mes de gloria". Guay ¿no?

* Si no se quiere utilizar el calendario de Wayaiu se puede usar otro diferente o ni siquiera usar calendario, bastaría con nombrar el producto del mes :)


    Ésta es la sombra que yo rescaté este mes de enero de 2013:
   Esta sombra fucsia de acabado metálico es de la paleta Tease de L.A. Colors, una de las primeras compras que hice cuando empecé por estos mundillos de maquillaje y ansia viva internetil. Con el tiempo conseguí sombras mejores y menos tizosas que las de esta marca, pero esta paleta realmente no es tan mala como llegué a pensar, y considero que sí que puedo sacarle partido de nuevo, más aun ahora que, al contrario que por aquel entonces, dispongo de prebases para sombras muy eficaces ^-^.
   Empiezo con este tono cañero, quizás no muy ponible en principio, pero que, bien trabajado, da un toque ligero de color a los ojos. ¡Ah!, con cada rescate os contaré qué tal me ha ido con el anterior ¿vale? :D



    Espero que vosotras también os animéis a participar, que estáis a tiempo y seguro que nos reencontramos con viejos amores olvidados.


    ¡Nos vemos pronto, soletes míos! ❤



Recordad que podéis seguirme en:
¡Os espero ^-^!
 
 

    A veces un producto está creado para un uso que no le va del todo bien, no sé qué pasa por la mente de los fabricantes cuando deciden sacar éstos a la venta, pero seguro que os suena de algo. En mi caso, allá por julio del año pasado (caray, verano de 2012, ¡qué lejos quedas ya!), Diego me regaló por mi cumpleaños la colección entera de los pinceles para uñas de Kiko, cosa que en principio fue perfectamente bien, sin problemas. El cambio de mis pinceles de calidad "bazar" a estos nuevos fue más que notable (mi alegría también lo era :P). Más tarde, y conforme los fui usando y aprendiendo gracias a Náyade y Esmaltofílicas, vi y comprobé que los esmaltes destrozan los pinceles, por muy preparados que estén para ello. El caso es que algunos de la colección fueron fundiéndose (no literalmente, claro) con el cajón hasta quedar casi olvidados (ver final del post, apartado "MÁS").

    Un día (de ésos que las neuronas se ponen de acuerdo para tener una idea genial, y hasta hacen fiesta luego con pregón y todo) se me ocurrió buscarles un uso a mis pequeños tesoritos marginados ¡y bendita la hora!

    Os puedo contar una historia larguísima sobre mi búsqueda de pinceles para delineadores en gel. Aburrimiento en resumidas cuentas. Aburrimiento y gasto innecesario de dinero. Y de repente, y por la alineación de los planetas, sucedió la historia de:
   El protagonista en concreto es el pincel "403". Resultó que sus cerdas se mantenían unidas y sincronizadas para trazar unas líneas perfectas, y al mismo tiempo su rigidez era la ideal: todo en su justa medida, ¡todo perfecto!
Nadie diría tal cosa después de ver esta imagen ¿verdad?
(Fijaos en la base de las cerdas, que tienen esmalte eterno que no conseguí quitar jamás)


Y ahora en su nuevo uso, ¿qué os parece?




 Sólo hay un problema, y bien gordo: estos pinceles están descatalogados (¡pero qué manía, oye!). ¿Y por qué os cuento todo esto entonces? Por dos cosas. Primero que quizá algún día vuelvan a fabricarlos y a estar a la venta, y seguro que os interesa haceros con alguno de ellos. Y segundo porque a veces, como os decía al principio, las cosas no son lo que parecen, y este caso me pareció una buena muestra de ello :)
   Así que esta entrada tiene doble mensaje, aprovechando que os cuento la historieta de la semana (jaja) os animo a que busquéis una nueva utilidad a esos productos -no sólo a pinceles- que están muertos de risa en un cajón porque no funcionaron como nos esperábamos. Seguro que tienen otra función que les va perfectamente: una sombra como colorete, un iluminador como sombra... ¡¡haz que no se mueran en el cajón!!
   (Esto me recuerda a la iniciativa tremenda de Wayaiu,
que estará próximamente también aquí en Nataliciosa.com
 -así como en otros muchos blogs-
¡porque es una idea increíblemente buena!)


MÁS: Los otros pinceles de la colección los seguí y sigo usando a día de hoy, pero nunca más con esmaltes sino con pintura acrílica, que se elimina muy bien con agua y las cerdas vuelven a quedar suaves y como nuevas (con quitaesmalte parecen paja, rígidas pero de aspecto y tacto frágil). Si tenéis la suerte de poder conseguir estos pinceles (de segunda mano, de alguna amiga que no los use...) os los recomiendo muy mucho porque además de cómodos dan un resultado muy fino, muy bueno. (Si los pedís por internet, acordaos de solicitar muchas fotos para aseguraros de que están en perfectas condiciones)

MÁS 2: Tengo a las chicas de la tienda física de KIKO aburridas, porque siempre les pregunto por esta maravilla de pinceles. La respuesta siempre es la misma: que no saben nada y que no se les informa de nada hasta que les llega a tienda. Así que si me enterase de alguna novedad al respecto, os aviso, que sé que sois unas cuantas buscando buenos pinceles y a buen precio, y seguro que a partir de esta entrada más de una también tendrá necesidad de un buen pincel para delinear jaja :)



 Contadme vosotras, ¿qué tesorito tampoco era lo que parecía? :)
¿conocíais estos pinceles?


  ¡Nos vemos pronto, linduras!
Recordad que podéis seguirme en:
 
 

   Empiezo el año haciendo un poco de reflexión acerca de este término, porque es algo que me ronda la cabeza desde que he vuelto a las aulas y he escuchado tantas cosas que necesito escribir:

   Tirando de Wikipedia, "la moda es una elección o mecanismo regulador de elecciones, realizadas en función de criterios subjetivos asociados al gusto colectivo" (entiendo yo aquí, que lo que otros eligen, de forma inminente influye en lo que yo me vaya a poner).
   Sigue doña Wikipedia: "la moda son aquellas tendencias repetitivas, ya sea de ropa, accesorios, estilos de vida y maneras de comportarse, que marcan o modifican la conducta de las personas." Y aquí es donde yo quería llegar, ¿hasta qué punto la moda "marca o modifica" la conducta o la personalidad de alguien? ¿Puede ser culpa únicamente de las prendas, de simples telas cosidas entre ellas de formas diferentes, o es algo que el cerebro humano absorbe, mastica y escupe, después de años de oír y oír tropecientos conceptos sobre qué debe hacer o dejar de hacer? ¿Qué nos llevó a pensar, todavía en el s.XXI, que una persona con cresta multicolor puede ser menos profesional? Me quiero incluir en todas estas preguntas porque, aunque desde hace muchos años sigo fielmente el "sino me gusta, no lo compro, por mucho que se lleve", a veces también peco de ejercer de juez sin derecho ninguno.
Imagen de aquí.

   La primera vez que vi la foto superior, me impactó muchísimo. Y es que la misma persona puede ser muchas cosas según su disfraz, puede encajar en todas las situaciones con sólo cambiarse de ropa. Y es por eso por lo que llego a pensar cuánto nos equivocamos a diario cada vez que nuestra mente hace un croquis de la vida de alguien que acaba de ver desde el autobús.

    Este post ahora podría tomar dos caminos: elogiar la magia de la moda, precisamente esto que os comento de jugar con las impresiones que recibe el mundo sobre nosotros; o criticar la parte más dura de todo esto, y es que la maldita moda, si me permitís el eufemismo, en demasiadas ocasiones frena el sentido natural de la vida. ¿Conocéis a alguien que haya perdido un trabajo por llevar piercings? ¿Se es mejor abogado si se viste uno de traje? ¿Cuando vamos de chándal, significa necesariamente que vamos camino de nuestra dosis de metadona? Y todo esto sin salirse del tema "moda en términos de ropa", porque también cabría preguntarse si todos los flacos tienen anorexia y todos los gordos son unos glotones sin control ni remedio.
Imagen de aquí.


    Me gustaría que hiciéramos memoria entre todos, y compartiéramos situaciones o recuerdos referentes a este tema, a la parte más negativa de la moda:

 ¿En alguna situación os habéis sentido incómodos
por la ropa que llevabais?
¿Y os sentisteis así sólo por vosotros mismos
o la mirada/comentarios de la gente también ayudaba?


¿Consideráis que el hábito hace al monje?


¿Os parece que hay un exceso de "jueces"
o es algo totalmente comprensible?


¿Y qué pensaríais si, por ejemplo, vuestro ginecólogo/urólogo
llevara piercings y un tatuaje asomando por el cuello?